1980. A finales de la década de los 80, en el municipio de Tierralta, Córdoba, nació la Corporación para el Desarrollo Social Comunitario -CORSOC como iniciativa de líderes comunitarios, cívicos y eclesiales de la iglesia Cristo Rey- Santuario de Paz y maestros de la escuela Getsemaní del municipio de Tierralta. En ese entonces se analizaron tres problemáticas: niños en condición de vulnerabilidad y sin acceso a educación, familias afectadas por las inundaciones del Río Sinú y familias campesinas sin acceso a créditos, herramientas e insumos agrícolas. Bajo esta premisa lograron conformar la iniciativa denominada "PRODEC" (Proyecto de Desarrollo Cristiano), en su proceso de gestión encontraron el acompañamiento de Visión Mundial.
1992-1996. Tejiendo las bases. Se constituye la corporación el 25 de abril de 1992, la obteniendo posteriormente certificado de existencia y representación legal bajo el nombre Corporación Social Cristiana “COORSOC”, nombrando como director ejecutivo al señor Alejandro Fernández Begambre.
Durante este período se continuaron sentando las bases y buscando nuevas posibilidades de desarrollo, se caracterizó por el trabajo con la niñez en riesgo, el reasentamiento de las familias afectadas por la ola invernal, las cuales se encontraron en las riberas del Río Sinú y que fueron reubicadas en el sector urbano del municipio de Tierralta, conformando los barrios Villa Hermosa, el Edén y la Unión.
Asimismo, se caracteriza por el impulso del desarrollo rural, aplicando una metodología de grupos de trabajo con campesinos asociados. También se adelantó la compra de terrenos urbanos, para facilitar el acceso a viviendas de familias.
En el año 1996 se dieron los primeros desplazamientos masivos por el conflicto armado, se procedió a adelantar gestiones logrando el proceso de reubicación de 55 familias que llegaron a Tierralta procedentes de San Pedro de Urabá.
1997-2001. Tejiendo la herramienta. Este período fue liderado por Carlos Acosta Fernández, quien junto a un equipo de trabajo y la Junta Directiva, realizaron acciones para el crecimiento y fortalecimiento de la corporación, tales como la ampliación y renovación de la base social de la organización, el diseño de la primera identidad corporativa, y se hizo énfasis en la formación académica del equipo de trabajo, de los líderes sociales y eclesiales.
Durante este período se reforzó la apuesta por seguir construyendo la paz desde las comunidades, en un contexto donde el conflicto armado tomó mucha fuerza en el país, por medio de convenios con diferentes entidades educativas cientos de personas del alto Sinú recibieron educación secundaria semiescolarizada. Además, se gestionó la apertura en Tierralta del programa de Psicología Social Comunitaria e Ingeniería Agroforestal, y se realizaron proyectos de reubicación a familias víctimas desplazadas por el conflicto armado en los barrios Villa Madeira y Villa Luz, en Tierralta, Córdoba.
2002-2010. Tejiendo relaciones para la expansión. Durante este período, bajo la dirección de Pedro Acosta Fernández, acompañado por un equipo de trabajo y la Junta Directiva, se modificó la razón social a Corporación para el Desarrollo Social Comunitario “CORSOC”, se elaboró la plataforma estratégica organizacional, manteniendo las bases sobre las cuales se fundaron la organización.
Además, se hizo énfasis en tejer alianzas y convenios con nuevas organizaciones nacionales e internacionales, formulando, gestionando e implementando proyectos de impacto regional y nacional, con recursos de entidades estatales y de cooperación internacional. En medio de un contexto marcado por el recrudecimiento del conflicto armado, desastres naturales, pobreza extrema en muchos sectores de la población, y una institucionalidad local débil para afrontar todas estas situaciones.
Dieron apertura las sedes de Montería, Sincelejo y Tierralta.
2011-2023. A finales del año 2011 se realizó una evaluación del proceso de trabajo de la década comprendida entre el año 2000 al 2010, ajustando la planeación estratégica y mejorando aspectos administrativos, y operativos que permitan generar más confianza con los cooperantes y realizar un mejor trabajo en las comunidades.
Durante este período se consolidó CORSOC como una organización sin ánimo de lucro, que fomenta el crecimiento económico sostenible y promueve iniciativas que dignifican la calidad de vida de las comunidades en el territorio colombiano. Además, se trabajó para fortalecer el talento humano de la corporación, mantener un buen relacionamiento con los socios cooperantes, y seguir impactando la vida de las personas que participan en los procesos llevados a cabo por la corporación. Inició la implementación de la promoción y construcción de una política pública en derechos humanos con la socialización de ley de víctimas y restitución de tierras.
Se desarrollaron y ejecutaron proyectos de reactivación económica y se impulsaron procesos orientados a mujeres víctimas de violencia sexual, niños, niñas, jóvenes y familias víctimas de desastres naturales. Durante la pandemia de COVID-19, se ejecutaron proyectos de asistencia humanitaria.
Dieron apertura a las sedes de Barranquilla y Cartagena, sumándose a las sedes de Montería, Sincelejo y Tierralta.



